Zsolt Kövér, el escritor intrascendente.

A raíz de la reciente publicación de “Relatos incómodos“, he recibido numerosas consultas de los lectores interesándose por mis influencias literarias y la medicación psiquiátrica. Dado que las propias características de un blog no están diseñadas para largas y aburridas exposiciones pedantes, permítanme centrarme en la figura del autor cuya obra ha calado más inténsamente en mi alma creativa: Zsolt Kövér Gömbös .

Curiosamente tuve conocimiento sobre el citado escritor gracias a Volodímir Kirilenko, prologista de los prólogos de mi libro, quien le mencionó de forma histérica durante una de nuestras habituales tertulias en la Univeridad sobre la filosofía política de Europa oriental y su relación con la costumbre de echar picatostes en el gazpacho. Mi interés por Zsolt Kövér derivó en una pasión obsesiva y enfermiza que me llevó a abandonarlo todo para dedicarme a investigar su biografía casi una mañana entera, con una breve pausa de 3 horas para almorzar y arrojar cacahuetes a una pareja de ecologistas.

En primer plano, Aneska a sus 15 años, madre de Zsolt.
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Reunión con críticos literarios

Sábado 13 de julio de 2019, 25 º centígrados, 70% de humedad, 12:01 de la madrugada. El sudor resplandece sobre mi atlético cuerpo empapando los cartones que, a modo de piltra en el trastero, me ha cedido mi generosa pareja. Imposible dormir. Llaman a la puerta con golpes duros y cavernosos…

Es el mensajero de la Logia Milenaria de Críticos Literarios: a caballo sobre un esquelético jamelgo, un jinete cuya cabeza ha sido sustituida por un volumen de la décimo tercera edición del Diccionario María Moliner. Le murmuro la clave secreta (“Tilde en sólo de solamente siempre”), me entrega el rollo de un frágil papiro amarillento y huye al galope entre una niebla tan espesa que acaba siendo arrollado por un tranvía. Además de un mapa y un bono descuento de la FNAC, el pergamino incluye el siguiente mensaje:

Al alba mañana, en los sótanos del Café Gijón. Vigila que no te sigan. Trae algo de picar.

* El bono descuento es válido para obras de Umbral.

Imagen del actual equipo directivo de la Mutualidad de Críticos Literarios

Después de sacrificar una gallina leyéndole una biografía autorizada de Bill Gates y beberme la sangre de un licenciado en ingeniería informática, por fin consigo que la página web de RENFE me emita sin errores un billete a Madrid. En el taxi de camino hacia mi escalofriante cita, un pesado silencio aplasta mis cavilaciones, apenas interrumpido por los tópicos comentarios del conductor sobre la relevancia de la neurología social en la psicofilosofía.

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Relatos incómodos

Tras recibir presiones por parte de varias sectas heréticas cristianas y el consorcio de calamares a la romana, por fin me animé a recopilar, bajo el filtro del humor, una selección exquisita de mis artículos, cuentos sin moraleja, informes médicos y reflexiones, en un libro bajo el título “Relatos incómodos”.

El dibujo es obra del caricaturista mexicano Antonio Garci Nieto

Han sido necesarios muchos esfuerzos y sacrificios en aprendizaje literario, traumas emocionales, formación universitaria y una bochornosa discusión con la anciana vecina de enfrente sobre la situación política en Tayikistán, hasta sentirme suficientemente cualificado para confeccionar esta obra asimilable al ensayo filosófico-antropológico-frigorífico.

En una sección específica del blog, iré desgranando las distintas actividades y los eventos promocionales en torno a esta mi primera publicación en solitario. Ya puedo ir avanzándoles un próximo encuentro nudista cerca de Guardamar con críticos literarios especialistas en Julio Cortázar y el enésimo debate con mis padres respecto a qué mierdas estoy dedicando mi vida.

Mientra tanto, sólo me cabe esperar que adquieran un ejemplar y me trasmitan sus felicitaciones o amenazas. Todos los beneficios recaudados irán destinados a una asociación unipersonal que promueve la preservación de un espécimen homínido cuarentón sumamente atractivo en peligro de extintor.

Para quienes todavía no estén familiarizados con mi estilo lírico marcado por el racionalismo y la teologia, les remito al siguiente video explicativo.

Episodio donde se expone la tensión entre fenomenología y sexualidad.

A dos velas, de nuevo.

Aunque muchos de mis lectores me conozcan principalmente por mi faceta de modelo de ropa interior femenina o por la capacidad reflexiva de mi bis cómica, bajo este adorable cuerpo musculado y más allá de toda la ejemplar humildad que me permite mi intelecto muy superior, hay también un poeta.

Autoretrato de este bloguero, en una natural pose de introspección kantiana (de cantina)

Tal vez la fotografía anterior les haya llevado a concluir que soy un preadolescente: la verdad es que rondo ya los 25 años. Y desde hace más tiempo del que el paleontólogo municipal me permite admitir, vengo compartiendo amistad y lirismo con Vicente Llorente. Podría pasar horas detallándoles, emocionado, las inolvidables vivencias, los hermosos sentimientos y las ETS que he compartido junto y gracias a este artista, pero debo en breve poner unas lentejas en remojo.

Vicente LLorente tras su discurso de admisión en la Real Academia de Petanca.

Náufragos voluntarios de la isla creativa llamada Huacanamo, explorando la frondosidad salvaje de las artes, y sólo armados con un afilado sentido de la jocosa irreverencia, nos hemos traído tesoros o baratija cutre pero a la que, bajo la luz apropiada y varios defectos especiales, también hemos dado el valor necesariamente merecido. El escenario constituye el laboratorio donde se elabora la alquimia que convierte la realidad en algo más brillante y escaso. Y sobre esas maderas, compusimos el espectáculo “A dos velas”, nombre que se refiere tanto a nuestra envidiable situación económica como a esa intimidad de la penumbra que invita a confidencias y descubre los matices más caricaturescos del alma.

Fotografía de la pareja durante su visita al ginecólogo.

Conjuntando música en directo, poesía recitada y videoproyecciones en un menú condimentado con desenfado y humor, como dos velas que aguantan su palo, vamos de aquí para allá por un módico precio absurdamente, sin importar la vergüenza ocasionada a familiares, amigos y a una señora que me mira de reojo cada vez que bajo a comprar el pan. No obstante, hemos además elaborado un documento audiovisual a modo de presentación y explicación de lo que hacemos. Deje usted, lector, de cabilar sobre la inconsistencia erótica de relacionar la fuerza gravitacional en la teoría del todo, y dese el justo descanso disfrutando con esto. Agradecidos quedaríamos si sirviera para actuar allí cerca de donde usted suspira.

Videoclip promocional: ningún músico fue sometido a higiene durante la elaboración del mismo.

Nuevas travesuras de Augusto Espinardo

Como habrán comprobado ustedes, lisérgicos lectores, he tenido bastante desatendido este blog, pero no ha sido por motivos baladíes. Hace aproximadamente diez días me enzarcé en una necesaria pelea a puñetazos contra una pandilla de violentos agentes de la propiedad inmobiliaria quienes, durante una tranquila reunión de nuestro club de lectura del BOE, cuestionaron que Dios, en tanto que existiere, debería tributar el triple en proporcionalidad a su esencia como Santísima Trinidad. Comprenderán ustedes que la cuestión tiene la suficiente enjundia como para no pasarla por alto, considerando además que la exégesis y la presión fiscal constituyen la controversia más candente entre nuestros jóvenes. ¿Qué clase de ejemplo hubiera dado a las nuevas generaciones si me hubiera mostrado tibio ante tal afrenta?

Foto del típico agente de la propiedad inmobiliaria del levante español.

Gracias a mi excelente forma física (realizo no menos de 2 flexiones diarias) y a mis conocimientos magistrales en una mezcla libre de Kung Fu y jota andorreña que yo mismo he creado, salí indemne de aquella reyerta a excepción de una leve perforación del pulmón izquierdo y la pérdida total del riñón o el páncreas (ahora no lo recuerdo), mientra que mis adversarios salieron francamente despeinados. Por otro lado, el Día de la Madre también me ha tenido ocupado; aún sabiendo que representa una fiesta meramente comercial, me gusta aprovechar la señalada fecha para darme otra vuelta por las gasolineras comarcales con la renovada esperanza de acordarme en cuál de ellas abandoné a mi procreadora.

Retrato robot de mi madre realizado por mí.
Si la reconocen, dejen recado en la panadería de Carmen.

En conclusión, sólo he dispuesto de tiempo para deletrear correctamente mi nombre y actualizar el relato de Augusto Espinardo, agregando un par de nuevos episodios AQUÍ. Terminaré, no obstante, haciéndoos un llamamiento para que vayáis a votar en las elecciones generales que se celebrarán mañana o pasado: en nuestra mano está frenar el avance vergonzoso de los tomistas zurdos.

Eutanasia y pistachos cerrados

Como habrán comprobado mis casi ochenta mil seguidores, estos días he abandonado un poco este blog, pero fue por motivos desgraciadamente luctuosos. Por un lado, tuve que tomar la dolorosa decisión de sacrificar al gato, desahuciado a causa de las terribles secuelas de un probable accidente de tráfico y la visión de una película musical para adolescentes. En casa hemos pasado una etapa lúgubre que incluso ha llevado a nuestro hijo de 6 años a no aplicar la dialéctica marxista durante la confección de figuras de plastilina.

Foto escolar de nuestro vástago, totalmente sumido en la depresión

Por otro lado, tuve que abandonar mis quehaceres matrimoniales varias noches para dedicarme a abrir un pistacho que, de una forma no explícita, me estaba retando con su cerrazón y silencio. Aunque mi pareja inicialmente no me apoyó en este reto, luego me ofreció su respaldo marchándose de casa con el profesor de bailes regionales para que me dedicara a esta labor olímpica en exclusividad. Se ha llevado además los ahorros de toda nuestra vida (5,21 €) para que no me distraigan los temas pueriles y pueda profundizar en el ascetismo. Por ahora me estoy alimentando chupando los cables del módem, aunque en momentos de desesperación incluso he valorado probar una galleta dietética de arroz.

Mi pareja, en una pose sumamente erótica, hace unos meses.

En compensación a este abandono, os he añadido otro capítulo del relato sobre Augusto Espinardo, el Community Manager de Jesucristo, que podéis leer pinchando AQUÍ y que, sinceramente, espero que os ayude a situaros ante vuestras íntimas dudas teológicas respecto a los pelillos de las orejas. Por mi parte, seguiré valorando la posibilidad de salir del armario de la cocina donde llevo 2 semanas encerrado, esperando que se marchen los propietarios de la vivienda. ¿Es esto una vida plena? Yo digo SÍ.

Chascarrillos teológicos de Augusto Espinardo

Hoy ha sido complicado a causa del debate parlamentario sobre la cuestión presupuestaria, el futuro incierto abierto por la previsible convocatoria de elecciones generales y la posibilidad de que, en realidad, yo no sea la cumbre de la perfección física masculina de las última tres décadas. Este último punto todavía no se ha dilucidado, pero sigo investigando.

Reciente fotografía de Scarlett Johansson o el ex-presidente popular Hernández Mancha

Por otro lado, además tenemos el crujiente asunto del movimiento independentista catalán que (seamos sinceros) a todos empieza a cansarnos, en tanto que está afectando de lleno al fluctuante precio de los puerros, por más que los CDR quieran ocultarlo maliciosamente.

Frente a semejante panorama, poco nos queda a los delicados espíritus humanistas que todavía creemos en la igualdad de las personas, el respeto por los animales e incluso por las mujeres. No obstante, no debemos dejarnos vencer bajo la presión de un futuro incierto en el que cada vez tiene menos cabida la reivindicación utópica que, históricamente, han perseguido las almas sensibles: Que nos dejen tranquilos en pijama.

Foto de otra típica familia implicada en el tráfico de órganos en Guatemala.

En síntesis, os recomiendo encarecidamente que os refugiéis en la lectura de las tropelías de Augusto Espinardo, de quien hoy tenemos unos nuevos capítulos sobre su azaroso devenir trashumando por el submundo de la religión y otros esteróides, tal como se detalla AQUÍ.

No te metas eso en la boca que te va a sentar mal. – Marie Curie a su marido mientras guardaban unas muestras de polonio.

Nuevo capítulo de las desgracias de Augusto Espinardo

Hoy ha sido un día anodino. Uno de esos martes prescindibles en los que mi mente no ha conseguido en sí misma salir de su ensimismamiento. De hecho, el pakistaní de la esquina me ha preguntado por la conjetura de Goldbach referida a los trabajos probabilísticos de Vinográdov, y apenas he podido responderle que las naranjas tenían mal aspecto. Ha gimoteado lárgamente, pero me las ha dejado a mitad de precio. Otra clienta ha intetado consolarle luego comentado algo respecto a la función zeta de Riemann comparándola con unos caquis. Me aburre tanta sórdida monotonía.

Imagen de perfil del actual subsecretario de Hacienda

Durante la jornada laboral, en un gesto de rebeldía, he optado por aparcar mis quehaceres profesionales consistentes en no ser confundido con un perchero, para dedicarme a reflexionar sobre la naturaleza de la conciencia humana y su utilidad como pelador de patatas. Había alcanzado un profundo grado de entendimiento filosófico frente a tal duda cognitiva, cuando un compañero, llevado seguramente por la envidia, me ha sacado de mis reflexiones para recordarme que iba otra vez desnudo.

Palacete de un acudalado poeta que vive en el barrio. Su ostentación resulta ofensiva.

De camino de vuelta a casa un grupo de adolescentes salían del instituto y, agitados por su inestabilidad hormonal, han proferido toda la clase de ofesivos silogismos claramente cartesianos contra el conductor de un autobús, quien no ha tenido más remedio que acercarse a ellos y ponerse a imitar a un corzo en celo. He preferido no intervir porque no soporto la violencia metafísica y además tenía cita para depilarme las nalgas.

Sin embargo, queridos lectores y mamá, afortundamente contamos con las disquisiciones antropológicas, éticas, peripatéticas, magnéticas y otras esdrújulas pedantes, en las letras que componen el relato de Augusto Espinardo, el viscoso Community Manager de Jesucristo. Pinchen en el siguiente enlace y pónganse al día: AQUÍ

Todo número par puede escribirse de forma mínima como suma de a lo más seis números primos

-Carmen Calatrava, la mujer que limpia la escalera del edificio, esta mañana al cruzarse con el cartero.

Nueva entrega de las desventuras de Augusto Espinardo, el community manager de Jesucristo

Aconsejado por mi pediatra, he actualizado el relato del incómodo Augusto Espinardo. En este capítulo se relatan interesantes hechos que no sólo cuestionan la religión monoteísta sino que incluso podría poner en dudar la naturaleza no quirúrgica de los pechos de algunas modelos.
He introducido determinados elementos simbólicos que nos remiten a la Torah, pero en la edición apócrifa de Marvel. También aparece Dios en su versión católica, si bien también podría ser un tipo que una vez me pidió dinero para coger el autobús (me prometió devolvérmelo, de eso hace ya 5 años, y en caso de no hacerlo, me reservo el derecho de afearle la conducta en las redes sociales).

Retrato robot elaborado por mí mismo, del tipo que me pidió dinero y su acompañante.

Hoy he tenido un día reguleras porque me he enterado de que la expansión del universo hace que los cúmulos de galaxias se alejen unos de otros, y lo hacen a un ritmo tal que por cada megapársec de distancia (o sea, cada 3 millones de años-luz) la velocidad de alejamiento se incrementa en 71 kilómetros por segundo, y no sé cómo contárselo a mi panadera.

Quizá no debería haber desvelado este dato que ahora os llenará de melancolía haciéndoos mirar con desdén la materia oscura. Espero, no obstante, compensaros con la lectura del relato cómico-teológico sobre Augusto Espinardo. En cualquier caso, yo he decido aplazar de nuevo mi ducha semestral. Total para qué. Pinchad AQUI

El community manager de Jesucristo

Por aclamación popular y ciertos problemas legales que ahora no vienen a cuento, incluimos en la sección de Pretextos Pospuestos, el relato sobre Ausgusto Espinardo, el community manager de Jesucristo.
24 horas en la vida de este inconprendido y lastimoso personajillo, que iremos soltando por aquí en fragmentos como el cristal de una botella rota contra el altar de los pecados. Risas y jolgorio garantizados como en cualquier tema relacionado con la religión.

Imagen recreada del personaje de nuestro relato o el autor del mismo, vaya usted a saber.

Originalmente el relato fue publicado en otro blog, adquiriendo tanto éxito económico que me permitió mudarme de ropa interior hasta 3 veces en ese semestre. Qué tiempos aquellos, amigos. No me hago responsable de que esta lectura pueda provocarte serias dudas teológicas o gastronómicas o incluso ginecológicas, lo mismo da, aunque eso sí: garantizo sensaciones similares a las visiones de Santa Teresa o a ese cosquilleo que te entra cuando te dan el cambio mal a tu favor y te largas en silencio.

Hete aquí el video promocional de la serie hecho por el que sus escribe:

Bueno, hora de tomar mi medicación, pero vosotros pinchad AQUÍ