5 trucos fáciles para ahorrar

Consejos muy sencillos de nuestros especialistas para que las familias pobres puedan cumplir con la petición de ahorro solicitada por el Banco de España

Imagen simbólica que refleja la idea de felicidad gracias al ahorro. El puto asco todo.

Según el Instituto Albaceteño Mundial de Ciencias Bastante Exactas, la tendencia económica internacional presenta síntomas de agotamiento acentuado tras la guerra comercial entre EEUU y China por el control en la importación de alcachofas. El propio subsecretario europeo de asuntos financieros y lencería fina, Otto Von Bom, ha explicado mediante complejos tecnicismos a este respecto “A mí me va la vida de puta madre, pero vosotros lo lleváis crudo, pringaos“. Por su parte, en una reciente reunión urgente del Banco de España para designar nuevo proveedor de marisco, su portavoz ha declarado con preocupante solemnidad que este mes todavía sopla fresco el cierzo. Lógicamente, el IBEX ha recibido esta críptica previsión macroeconómica haciendo el paripé de que bajaban las ganancias, incluso ha puesto cifras parpadeantes de color anarajado en las pantallas, aunque luego todos los brokers han salido riéndose y se han lanzado, cual coreografía acuática, dentro de una piscina de cocaína de 600 metros cúbicos donde chapoteaban seductoras unas 300 prostitutas, 5 críticos literarios especializados en la Nouvelle Vague y varios delegados de gobierno. Lo normal.

Albert Weinstein, persona encargada de vigilar las transacciones de la Bolsa algunos jueves.

Ante semejante aciago panorama, desde esta revista nos hemos propuesto poner al alcance de nuestros lectores 5 sencillos trucos para favorecer de forma exponencial su capacidad de ahorro, dada también la imposibilidad de publicar el reportaje sobre depilación púbica en el clero que teníamos medio apalabrado.

Foto del director de nuestro grupo editorial antes y después de aplicar nuestros consejos de ahorro.
  1. Reemplace el aire acondicionado alojando en su casa a un notario. Diversos estudios han acreditado que un notario puede mantener la frialdad por debajo de los 10 grados, tal como demuestra su capacidad de firmar impertérritos ciertas operaciones hipotecarias. Situado estratégicamente junto a la ventana, un notario puede aclimatar su hogar sin apenas más gasto que proveerle de un puñado de grapas o unos bolígrafos para chupar.
  2. Tráguese regularmente su orgullo. Se calcula que el orgullo puede contener hasta 200 calorías y, consumido con regularidad, apenas se percibe su lacerante amargor. Pruebe, por ejemplo, a discutir con un funcionario sobre una infracción urbanística para incrementar el aporte calórico hasta un 60 % más, o intente que sus hijos adolescentes recojan la habitación bajo amenazas para añadir un toque de bilis existencial al menú.
  3. Perfore el falso techo del baño para reutilizar las aguas fecales del vecino. Realizando una simple perforación en el bote sifónico de la planta superior, puede usted disponer de un flujo regular de agua para ducharse rápido u ofrecer originales cocktails de chocolate a sus visitas.
  4. Evite el trato con el resto de personas que vivan con usted. Una conversación o un intercambio de miradas genera un descenso significativo de sus valiosas reservas de lípidos. Mantenga las distancias cuando se cruce con sus familiares por el pasillo de casa o haga como si estuviera a sus cosas: al fin y al cabo, ellos compiten con usted en sobrevivir. ¿Realmente su abuela está sufriendo un ataque cardíaco o es una estratagema para robarle galletas? No se fíe. Son el enemigo.
  5. Simule un matrimonio trimestralmente. Haga como que va a casarse, reciba regalos de amigos, cambie de amistades y vuelva a anunciar su boda. En menos de un año podría acumular un importante botín y, como extra, el creciente rechazo social le evitará a usted acudir a las costosas celebraciones de los otros; en menos de 10 años, sufrirá un total ostracismo, el asco general, la reclusión, con lo cual el ahorro será prácticamente total. Tampoco hay mucho que ver ahí fuera.

En conclusión, si no ahorras es porque no quieres y te conformas con mantener ese talante de patético perdedor para despertar el cariño y recibir las lisonjas por parte del enigmático señor que atisba tu cuerpo flácido asomándose descaradamente entre las cortinas desde el piso de enfrente. Sabes que esta actitud, en el fondo, no te satisface eróticamente ni oculta tu delicada situación económica.

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Anciano deprimido tras saber que el sexo no se practica una única vez.

Agapito Fuenlabrada descubre en su nonagésimo cumpleaños que el coito se puede tener en más de 1 ocasión durante la vida.

Agapito, muy incómodo después de la noticia

En la tasca de la pequeña aldea vallisoletana de Medina del Glande no se habla de otro asunto más que lo acaecido al pobre Agapito días atrás, hasta el punto de que ya todos parecen haber olvidado la anterior polémica sobre los flirteos de doña Engracia con nuevos diseños del macramé y el BDSM post-marxista. “Este es un pueblo tranquilo donde nos gusta vivir en paz”, nos cuenta el dueño del bar, Don Alfonso Medrano, “A excepción de la gloriosa masacre contra un grupo de turistas británicos del pasado año, aquí buscamos la tranquilidad y el respeto… Ja, ja, cómo gritaban esos cerdos ingleses”, añade provocando la risa cómplice de los demás parroquianos. “La culpa de lo ocurrido con Agapito es de su nieto, que vino a pasar el cumpleaños y provocó esta conmoción que nos tiene algo indignados”, explica el alcalde de la pedanía, Don Paco Pertusa, “Somos personas de mente abierta y progresista, especialmente desde que recuperamos la Santa Inquisición hace 3 meses”, subraya mientras incendia una pira a la que han atado a varios veganos. “Lárgate, tontoelculo, o te cortamos el puto cuello, periodista de mierda”, me increpan varios vecinos, lo que me hace pensar que quizá no les ha resultado adulador que resalte su parecido con cromañones sifilíticos.

Oficina de turismo del pueblo, donde amablemente atendieron a uno de nuestros compañeros sin que hayamos vuelto a saber de él.

Encontramos por azar a Agapito en un banco de la plaza echando de comer pedazos del BOE a un animado grupo de palomas muertas. Aunque va desnudo y totalmente untado de salsa barbacoa, se le ve una anciano entrañable y sociable. “A mí, como a cualquier buen varón, siempre me ha gustao el sexo con mujeres o, en su defecto, con tableros de conglomerado”, murmura Agapito a la par que ejecuta un afable gesto invitándome a lamer la salsa rojiza que gotea desde su escroto. “Practiqué el coito a la temprana edad de 48 años”, continúa nuestro protagonista de dulce y viscosa piel, “Me lo pasé tan bien, tan bien, que me pensé que eso no se podía repetir, que se hacía una vez y yastá“. Agapito rompe a llorar roto de dolor y no puedo más que consolarle ofreciéndome en matrimonio.

Acogedora habitación de estilo rural que Agapito me ha ofrecido para pasar unos días mientras ultimamos la boda.

“Cuando mi nieto me contó la verdad, que resulta que se puede repetir en esto del sexo tantas veces como uno quiera, me provocó bastante contrariedad y la creciente certeza de haber sido un gilipollas toda mi vida”, nos narra Agapito desde el interior de un bidón, “Al final asumí la realidad con positividad y perdoné a mi nieto a quien destripé varias veces, porque yo, a parte de varias condenas por asesinatos colectivos y secuestro violentos, soy un ciudadano que cree en el aprendizaje interior y el amor entre los seres humanos”. Agapito se levanta, me coge en volandas hasta su masía, me lanza sobre la cama del dormitorio y cierra la puerta tras de sí. ¿Es esta la pasión romántica de la que se habla en las clásicas novelas decimonónicas? Yo digo que sí.

Curso de filosofía lowcost sin aceite de palma.

Animado por mis padres y mi pediatra, he decido abrir una nueva sección en este exitoso blog que, a fecha de hoy, me ha revertido innumerables beneficios económicos hasta el punto de plantearme la posibilidad de adquirir 2 rollos de papel higiénico para pasar el año o incluso consumir alimentos todavía no en estado avanzado de putrefacción.

Foto reciente mía donde se hace patente mi lujoso tren de vida.

Siempre atento a las demandas de mi target comercial (adolescentes entre 40 a 65 años y el poderoso sector de ropa textil para mascotas), he inaugurado el curso “Contradicción a la filosofía”. En entregas semanales cada 21’32 días intentaré desentrañar con exquisito rigor toda la complejidad de la ciencia del conocimiento, desde sus orígenes hace un montonazo de años hasta la actualidad o incluso más tarde.

Alejándome de la pomposidad académica, usaré un lenguaje comprensible, efectos especiales y tórridas escenas de sexo con profesores de autoescuela. No obstante, advierto que determinadas materias pueden requerir de cierto esfuerzo por parte de mis seguidores, a quienes recomiendo previamente echar un rápido vistazo a esta obra esencial de la filosofía para aumentar sus capacidades de comprensión.

En conclusión, tienes a tu disposición una oportunidad única para ampliar tus conocimientos en temas tan candentes en las tertulias televisivas como el No-Ser-En-Sí y la insoportable levedad de ciertos aparatos adquiridos en comercios chinos. Al final del curso, tus más personales preguntas existenciales quedarán resueltas, podrás enfrentarte a tu día a día con renovada seguridad y seguir fracasando, sí, pero con una estúpida sonrisa que pondrá nerviosos a tus crecientes enemigos. Pasen y lean: AQUÍ.

Se encuentra a sí mismo para pagar el alquiler a medias.

Ha ocurrido en Madrid, donde un joven con contrato precario, gracias a la filosofía y la meditación consigue ahora llegar a fin de mes duplicando sus ingresos.

Ambrosio Sigüenza, un treintañero barcelonés que huyó hace 3 años de Cataluña tras normalizarse el consumo de quinoa, nos recibe con una gran sonrisa y desnudo en su humilde piso sito en el barrio de Vallecas. Trabaja como becario en una importante empresa internacional dedicada a la exportación de pelo de barba para hipsters, ganando menos de 3000 Euros al mes. “Con ese salario apenas me llegaba para subsistir, ya que casi todo se me iba en costearme una vivienda y en embadurnarme el cuerpo con colorante alimentario, como les ocurre a todos los de mi generación”, nos explica mientras se masajea las nalgas a 3 centímetros de la cámara.

Ambrosio ha optado por un estilo casual y cálido para decorar su piso.

Acuciado por las deudas económicas, la temporalidad laboral y un ventrículo de Benidorm que se había enamorado perdídamente de su axila izquierda, Ambrosio decidió dar un vuelco radical a su vida acercándose a los ambientes espirituales y filosóficos que caracterizan los bajos fondos de las grandes urbes. “Aunque no me he llevado nunca muy bien con mis padres por no pronunciar bien la hache aspirada, me apoyaron desde el principio con tal de que no les volviera a llamar”, nos detalla visiblemente emocionado mientras le depilo el bello púbico. “Gracias a las lecturas de Schopenhauher, Platón y Teresa de Calcuta no sólo me hallé mi yo interior sino también un extraño bulto sebáceo en el intestino grueso”, nos cuenta sin dejar de proyectar gotelé sobre un gato.

Teresiña, la tímida casera de Ambrosio, la cual prefirió no intervenir durante la entrevista.

“Estuve casi 6 meses seguidos, 24 horas al día, leyendo y leyendo todo lo que caía en mis manos sobre el Ser, la Nada, la Gnosis, el Demiurgo o la aerofagia, pero no encontraba mi yo interior, hasta que finalmente un señor muy amable de Cáceres me dió las indicaciones y resulta que estaba aquí al lado”, nos relata Ambrosio usando marionetas. Desde entonces, comparte piso con su yo interior, quien además de darle conversación, cuidarle y lavarle los calzoncillos, aporta la mitad de todos los gastos corrientes. “Por fin puedo ahorrar para comprarme suficiente gasolina con la que pegarme fuego”, murmura Ambrosio mirándonos fijamente a los ojos. Luego nos sirve un refrigerio consistente en una cáscara de plátano, varias chinchetas y un vaso lleno de líquido refrigerante. Se nota el sabor de la cocina casera, si bien algo pasado de sal para mi gusto.

Imagen del yo interior de Anselmo lavándose sus deseables axilas en el baño

“He estado muy solo mucho tiempo, agradezco mucho la compañía de mi yo interior, mucho mejor que esas voces… ¿Las oís? ¿oís las voces?… Tenemos nuestras malas rachas como cualquier pareja, especialmente cuando pasa la noche en vela a los pies de mi cama. Creo que me quiere matar. Sacadme de aquí, por favor…” Nos despedimos de Anselmo quien, jocoso, nos confiesa que realmente no ha sido él sino su yo interior quien nos ha concedido la entrevista. Luego se pone a bailar con su casera por el descansillo una canción de Torrebruno. Sin duda, su vida constituye un claro modelo de superación y auto-emprendimiento del que deberían tomar ejemplo las actuales generaciones, mal acostumbradas al ocio y al victimismo. Este periodista que os escribe se siente un privilegiado por haber compartido con él su hospitalidad y haber disfrutado de la proximidad de sus tersas y jugosas axilas.

Amor y matrimonio: cómo conciliarlos sin abogados

En la actualidad las relaciones sentimentales son cada vez tan inconsitentes y breves que muchos divorcios terminan en boda o en clases de samba.

Imagen de cualquier abogado matrimonialista al pasar junto a una iglesia

Se calcula que, aproximadamente, casi el 99% de los matrimonios se celebran al menos con dos personas. El pasado año un telegrafista de Albatera intentó casarse consigo mismo, pero en el último momento se dió a la fuga argumentando que no estaba preparado para un compromiso tan importante con una persona a la que apenas conocía. No obstante, los padres de él se sintieron en realidad aliviados ya que, sin entrar en escabrosos debates de libertad sexual, nunca se habían llevado especialmente bien con su pareja.

Diferentes estudios han corroborado que la llama de la pasión suele apagarse tras los 4 primeros años de una relación, e incluso antes si uno de los dos miembros acostumbra a dar conversación de buena mañana. En su libro “Seis mil trescientos veintiún pequeños detalles que debes respetar para conservar a tu pareja”, el psicólogo norteamericano Ambrosio Gutiérrez recopila algunos consejos prácticos elementales con los que garantizar una larga duración de la relación amorosa:

  • Durante una discusión, por mínimo que pueda parecer el asunto, mantén una actitud constructiva, especialmente si la otra parte escupe espuma por la boca o presenta temblores incontrolables por el cuerpo.
  • Conoce bien a tu pareja antes de comprometerte de por vida: sus hábitos, manías, gustos, aficiones e incluso su nombre.
  • No dejes que la monotonía y la rutina enfríen el deseo. Sorprende a tu pareja con ropa erótica, juegos sexuales, una más frecuente higiene o la declamación susurrada de las ordenanzas de exportación/importación aduanera pero en la edición revisada del 2º Tomo de Derecho Arancelario aprobado en las Cortes de Cádiz.
  • Respeta el espacio y la independencia de tu pareja. Para ellos resulta clave la autonomía económica, hablarle únicamente mediante carraspeos y no aparecer por casa más de 2 veces al trimestre.

En definitiva, las relaciones sentimentales requieren de mucho esfuerzo y constancia. No te metas en una si no estás seguro de lo que haces o no cuentas con un buen seguro veterinario. La gente va a lo suyo y tampoco es plan de que vayas tú a fastidiarles. Como ejemplo de la degradación a la que puede llegar un matrimonio, os invito a ver el siguiente vídeo, que refleja perfectamente la decadencia de una pareja, a pesar del incuestionable atractivo de su protagonista.


El cuerpo femenino: sus componentes y accesorios

Entre muchos hombres existe cierto pavor ante la remota posibilidad de enfrentarse al cuerpo femenino, agobiados por la aparente complejidad del mismo y las diversas leyendas que, a día de hoy, siguen corriendo respecto a su viscosidad. Si bien muchos de los datos disponibles parecen corroborar los peores augurios, también se ha avanzado considerablemente en el conocimiento de este misterioso artilugio, que dispone de funciones interesantes.

Esquema básico de la vagina en su sección frontal.

Para introducirnos en los principios elementales de este campo, contamos con la obra de referencia “La anatomía de la mujer según te acercas”, exquisito estudio elaborado en el sigo XVI por el antropólogo italiano Donato Di Nalgi. Este investigador recopiló una ingente cantidad de datos descriptivos sobre el cuerpo femenino, así como sus usos, costumbres, mantenimiento y posibilidad de canje. Su labor fue muy reseñada en la época ya que, a diferencia de la tradicional metodología de investigación dominada por la teología, se basó en un novedoso método científico consistente en preguntar a una o dos mujeres con las que tenía confianza.

El clítoris, según ilustración del Equitum manu feminae excitatio

Aunque las conclusiones de Donato Nalgi resultaron radicalmente criticadas por otros especialistas en la materia como el entomólogo Giuseppe Formiga o el micólogo Piere Champignon, siguen vigentes muchas de sus recomendaciones sobre el manejo, geoposicionamiento y activación de la sexualidad en la mujer, de las que podemos destacar:

  • Se obtiene un mayor grado de lubricación vaginal si se masajen rítmicamente sus genitales estando la mujer presente.
  • Suele darse una mejor predisposición de la mujer a acariciar el pene cuando al menos te has presentado antes.
  • La práctica satisfactoria del cunnilingus requiere normalmente no estar dormido.
  • No frotar ambos pezones con un ejemplar del Tratado Mercantil sin su consentimiento previo o el de su contable.
Representación forense de una mujer alcanzando el climax.

En definitiva, el cuerpo femenino no es tan complejo como pudiera parecernos y siempre puedes llevarte un mapa y una pistola de silicona. Ante la duda, pregúntale cariñosamente a ella o a su podólogo.