Chascarrillos teológicos de Augusto Espinardo

Hoy ha sido complicado a causa del debate parlamentario sobre la cuestión presupuestaria, el futuro incierto abierto por la previsible convocatoria de elecciones generales y la posibilidad de que, en realidad, yo no sea la cumbre de la perfección física masculina de las última tres décadas. Este último punto todavía no se ha dilucidado, pero sigo investigando.

Reciente fotografía de Scarlett Johansson o el ex-presidente popular Hernández Mancha

Por otro lado, además tenemos el crujiente asunto del movimiento independentista catalán que (seamos sinceros) a todos empieza a cansarnos, en tanto que está afectando de lleno al fluctuante precio de los puerros, por más que los CDR quieran ocultarlo maliciosamente.

Frente a semejante panorama, poco nos queda a los delicados espíritus humanistas que todavía creemos en la igualdad de las personas, el respeto por los animales e incluso por las mujeres. No obstante, no debemos dejarnos vencer bajo la presión de un futuro incierto en el que cada vez tiene menos cabida la reivindicación utópica que, históricamente, han perseguido las almas sensibles: Que nos dejen tranquilos en pijama.

Foto de otra típica familia implicada en el tráfico de órganos en Guatemala.

En síntesis, os recomiendo encarecidamente que os refugiéis en la lectura de las tropelías de Augusto Espinardo, de quien hoy tenemos unos nuevos capítulos sobre su azaroso devenir trashumando por el submundo de la religión y otros esteróides, tal como se detalla AQUÍ.

No te metas eso en la boca que te va a sentar mal. – Marie Curie a su marido mientras guardaban unas muestras de polonio.

Nuevo capítulo de las desgracias de Augusto Espinardo

Hoy ha sido un día anodino. Uno de esos martes prescindibles en los que mi mente no ha conseguido en sí misma salir de su ensimismamiento. De hecho, el pakistaní de la esquina me ha preguntado por la conjetura de Goldbach referida a los trabajos probabilísticos de Vinográdov, y apenas he podido responderle que las naranjas tenían mal aspecto. Ha gimoteado lárgamente, pero me las ha dejado a mitad de precio. Otra clienta ha intetado consolarle luego comentado algo respecto a la función zeta de Riemann comparándola con unos caquis. Me aburre tanta sórdida monotonía.

Imagen de perfil del actual subsecretario de Hacienda

Durante la jornada laboral, en un gesto de rebeldía, he optado por aparcar mis quehaceres profesionales consistentes en no ser confundido con un perchero, para dedicarme a reflexionar sobre la naturaleza de la conciencia humana y su utilidad como pelador de patatas. Había alcanzado un profundo grado de entendimiento filosófico frente a tal duda cognitiva, cuando un compañero, llevado seguramente por la envidia, me ha sacado de mis reflexiones para recordarme que iba otra vez desnudo.

Palacete de un acudalado poeta que vive en el barrio. Su ostentación resulta ofensiva.

De camino de vuelta a casa un grupo de adolescentes salían del instituto y, agitados por su inestabilidad hormonal, han proferido toda la clase de ofesivos silogismos claramente cartesianos contra el conductor de un autobús, quien no ha tenido más remedio que acercarse a ellos y ponerse a imitar a un corzo en celo. He preferido no intervir porque no soporto la violencia metafísica y además tenía cita para depilarme las nalgas.

Sin embargo, queridos lectores y mamá, afortundamente contamos con las disquisiciones antropológicas, éticas, peripatéticas, magnéticas y otras esdrújulas pedantes, en las letras que componen el relato de Augusto Espinardo, el viscoso Community Manager de Jesucristo. Pinchen en el siguiente enlace y pónganse al día: AQUÍ

Todo número par puede escribirse de forma mínima como suma de a lo más seis números primos

-Carmen Calatrava, la mujer que limpia la escalera del edificio, esta mañana al cruzarse con el cartero.

Nueva entrega de las desventuras de Augusto Espinardo, el community manager de Jesucristo

Aconsejado por mi pediatra, he actualizado el relato del incómodo Augusto Espinardo. En este capítulo se relatan interesantes hechos que no sólo cuestionan la religión monoteísta sino que incluso podría poner en dudar la naturaleza no quirúrgica de los pechos de algunas modelos.
He introducido determinados elementos simbólicos que nos remiten a la Torah, pero en la edición apócrifa de Marvel. También aparece Dios en su versión católica, si bien también podría ser un tipo que una vez me pidió dinero para coger el autobús (me prometió devolvérmelo, de eso hace ya 5 años, y en caso de no hacerlo, me reservo el derecho de afearle la conducta en las redes sociales).

Retrato robot elaborado por mí mismo, del tipo que me pidió dinero y su acompañante.

Hoy he tenido un día reguleras porque me he enterado de que la expansión del universo hace que los cúmulos de galaxias se alejen unos de otros, y lo hacen a un ritmo tal que por cada megapársec de distancia (o sea, cada 3 millones de años-luz) la velocidad de alejamiento se incrementa en 71 kilómetros por segundo, y no sé cómo contárselo a mi panadera.

Quizá no debería haber desvelado este dato que ahora os llenará de melancolía haciéndoos mirar con desdén la materia oscura. Espero, no obstante, compensaros con la lectura del relato cómico-teológico sobre Augusto Espinardo. En cualquier caso, yo he decido aplazar de nuevo mi ducha semestral. Total para qué. Pinchad AQUI

El community manager de Jesucristo

Por aclamación popular y ciertos problemas legales que ahora no vienen a cuento, incluimos en la sección de Pretextos Pospuestos, el relato sobre Ausgusto Espinardo, el community manager de Jesucristo.
24 horas en la vida de este inconprendido y lastimoso personajillo, que iremos soltando por aquí en fragmentos como el cristal de una botella rota contra el altar de los pecados. Risas y jolgorio garantizados como en cualquier tema relacionado con la religión.

Imagen recreada del personaje de nuestro relato o el autor del mismo, vaya usted a saber.

Originalmente el relato fue publicado en otro blog, adquiriendo tanto éxito económico que me permitió mudarme de ropa interior hasta 3 veces en ese semestre. Qué tiempos aquellos, amigos. No me hago responsable de que esta lectura pueda provocarte serias dudas teológicas o gastronómicas o incluso ginecológicas, lo mismo da, aunque eso sí: garantizo sensaciones similares a las visiones de Santa Teresa o a ese cosquilleo que te entra cuando te dan el cambio mal a tu favor y te largas en silencio.

Hete aquí el video promocional de la serie hecho por el que sus escribe:

Bueno, hora de tomar mi medicación, pero vosotros pinchad AQUÍ