Zsolt Kövér, el escritor intrascendente.

A raíz de la reciente publicación de “Relatos incómodos“, he recibido numerosas consultas de los lectores interesándose por mis influencias literarias y la medicación psiquiátrica. Dado que las propias características de un blog no están diseñadas para largas y aburridas exposiciones pedantes, permítanme centrarme en la figura del autor cuya obra ha calado más inténsamente en mi alma creativa: Zsolt Kövér Gömbös .

Curiosamente tuve conocimiento sobre el citado escritor gracias a Volodímir Kirilenko, prologista de los prólogos de mi libro, quien le mencionó de forma histérica durante una de nuestras habituales tertulias en la Univeridad sobre la filosofía política de Europa oriental y su relación con la costumbre de echar picatostes en el gazpacho. Mi interés por Zsolt Kövér derivó en una pasión obsesiva y enfermiza que me llevó a abandonarlo todo para dedicarme a investigar su biografía casi una mañana entera, con una breve pausa de 3 horas para almorzar y arrojar cacahuetes a una pareja de ecologistas.

En primer plano, Aneska a sus 15 años, madre de Zsolt.
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Reunión con críticos literarios

Sábado 13 de julio de 2019, 25 º centígrados, 70% de humedad, 12:01 de la madrugada. El sudor resplandece sobre mi atlético cuerpo empapando los cartones que, a modo de piltra en el trastero, me ha cedido mi generosa pareja. Imposible dormir. Llaman a la puerta con golpes duros y cavernosos…

Es el mensajero de la Logia Milenaria de Críticos Literarios: a caballo sobre un esquelético jamelgo, un jinete cuya cabeza ha sido sustituida por un volumen de la décimo tercera edición del Diccionario María Moliner. Le murmuro la clave secreta (“Tilde en sólo de solamente siempre”), me entrega el rollo de un frágil papiro amarillento y huye al galope entre una niebla tan espesa que acaba siendo arrollado por un tranvía. Además de un mapa y un bono descuento de la FNAC, el pergamino incluye el siguiente mensaje:

Al alba mañana, en los sótanos del Café Gijón. Vigila que no te sigan. Trae algo de picar.

* El bono descuento es válido para obras de Umbral.

Imagen del actual equipo directivo de la Mutualidad de Críticos Literarios

Después de sacrificar una gallina leyéndole una biografía autorizada de Bill Gates y beberme la sangre de un licenciado en ingeniería informática, por fin consigo que la página web de RENFE me emita sin errores un billete a Madrid. En el taxi de camino hacia mi escalofriante cita, un pesado silencio aplasta mis cavilaciones, apenas interrumpido por los tópicos comentarios del conductor sobre la relevancia de la neurología social en la psicofilosofía.

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Relatos incómodos

Tras recibir presiones por parte de varias sectas heréticas cristianas y el consorcio de calamares a la romana, por fin me animé a recopilar, bajo el filtro del humor, una selección exquisita de mis artículos, cuentos sin moraleja, informes médicos y reflexiones, en un libro bajo el título “Relatos incómodos”.

El dibujo es obra del caricaturista mexicano Antonio Garci Nieto

Han sido necesarios muchos esfuerzos y sacrificios en aprendizaje literario, traumas emocionales, formación universitaria y una bochornosa discusión con la anciana vecina de enfrente sobre la situación política en Tayikistán, hasta sentirme suficientemente cualificado para confeccionar esta obra asimilable al ensayo filosófico-antropológico-frigorífico.

En una sección específica del blog, iré desgranando las distintas actividades y los eventos promocionales en torno a esta mi primera publicación en solitario. Ya puedo ir avanzándoles un próximo encuentro nudista cerca de Guardamar con críticos literarios especialistas en Julio Cortázar y el enésimo debate con mis padres respecto a qué mierdas estoy dedicando mi vida.

Mientra tanto, sólo me cabe esperar que adquieran un ejemplar y me trasmitan sus felicitaciones o amenazas. Todos los beneficios recaudados irán destinados a una asociación unipersonal que promueve la preservación de un espécimen homínido cuarentón sumamente atractivo en peligro de extintor.

Para quienes todavía no estén familiarizados con mi estilo lírico marcado por el racionalismo y la teologia, les remito al siguiente video explicativo.

Episodio donde se expone la tensión entre fenomenología y sexualidad.

A dos velas, de nuevo.

Aunque muchos de mis lectores me conozcan principalmente por mi faceta de modelo de ropa interior femenina o por la capacidad reflexiva de mi bis cómica, bajo este adorable cuerpo musculado y más allá de toda la ejemplar humildad que me permite mi intelecto muy superior, hay también un poeta.

Autoretrato de este bloguero, en una natural pose de introspección kantiana (de cantina)

Tal vez la fotografía anterior les haya llevado a concluir que soy un preadolescente: la verdad es que rondo ya los 25 años. Y desde hace más tiempo del que el paleontólogo municipal me permite admitir, vengo compartiendo amistad y lirismo con Vicente Llorente. Podría pasar horas detallándoles, emocionado, las inolvidables vivencias, los hermosos sentimientos y las ETS que he compartido junto y gracias a este artista, pero debo en breve poner unas lentejas en remojo.

Vicente LLorente tras su discurso de admisión en la Real Academia de Petanca.

Náufragos voluntarios de la isla creativa llamada Huacanamo, explorando la frondosidad salvaje de las artes, y sólo armados con un afilado sentido de la jocosa irreverencia, nos hemos traído tesoros o baratija cutre pero a la que, bajo la luz apropiada y varios defectos especiales, también hemos dado el valor necesariamente merecido. El escenario constituye el laboratorio donde se elabora la alquimia que convierte la realidad en algo más brillante y escaso. Y sobre esas maderas, compusimos el espectáculo “A dos velas”, nombre que se refiere tanto a nuestra envidiable situación económica como a esa intimidad de la penumbra que invita a confidencias y descubre los matices más caricaturescos del alma.

Fotografía de la pareja durante su visita al ginecólogo.

Conjuntando música en directo, poesía recitada y videoproyecciones en un menú condimentado con desenfado y humor, como dos velas que aguantan su palo, vamos de aquí para allá por un módico precio absurdamente, sin importar la vergüenza ocasionada a familiares, amigos y a una señora que me mira de reojo cada vez que bajo a comprar el pan. No obstante, hemos además elaborado un documento audiovisual a modo de presentación y explicación de lo que hacemos. Deje usted, lector, de cabilar sobre la inconsistencia erótica de relacionar la fuerza gravitacional en la teoría del todo, y dese el justo descanso disfrutando con esto. Agradecidos quedaríamos si sirviera para actuar allí cerca de donde usted suspira.

Videoclip promocional: ningún músico fue sometido a higiene durante la elaboración del mismo.

5 trucos fáciles para ahorrar

Consejos muy sencillos de nuestros especialistas para que las familias pobres puedan cumplir con la petición de ahorro solicitada por el Banco de España

Imagen simbólica que refleja la idea de felicidad gracias al ahorro. El puto asco todo.

Según el Instituto Albaceteño Mundial de Ciencias Bastante Exactas, la tendencia económica internacional presenta síntomas de agotamiento acentuado tras la guerra comercial entre EEUU y China por el control en la importación de alcachofas. El propio subsecretario europeo de asuntos financieros y lencería fina, Otto Von Bom, ha explicado mediante complejos tecnicismos a este respecto “A mí me va la vida de puta madre, pero vosotros lo lleváis crudo, pringaos“. Por su parte, en una reciente reunión urgente del Banco de España para designar nuevo proveedor de marisco, su portavoz ha declarado con preocupante solemnidad que este mes todavía sopla fresco el cierzo. Lógicamente, el IBEX ha recibido esta críptica previsión macroeconómica haciendo el paripé de que bajaban las ganancias, incluso ha puesto cifras parpadeantes de color anarajado en las pantallas, aunque luego todos los brokers han salido riéndose y se han lanzado, cual coreografía acuática, dentro de una piscina de cocaína de 600 metros cúbicos donde chapoteaban seductoras unas 300 prostitutas, 5 críticos literarios especializados en la Nouvelle Vague y varios delegados de gobierno. Lo normal.

Albert Weinstein, persona encargada de vigilar las transacciones de la Bolsa algunos jueves.

Ante semejante aciago panorama, desde esta revista nos hemos propuesto poner al alcance de nuestros lectores 5 sencillos trucos para favorecer de forma exponencial su capacidad de ahorro, dada también la imposibilidad de publicar el reportaje sobre depilación púbica en el clero que teníamos medio apalabrado.

Foto del director de nuestro grupo editorial antes y después de aplicar nuestros consejos de ahorro.
  1. Reemplace el aire acondicionado alojando en su casa a un notario. Diversos estudios han acreditado que un notario puede mantener la frialdad por debajo de los 10 grados, tal como demuestra su capacidad de firmar impertérritos ciertas operaciones hipotecarias. Situado estratégicamente junto a la ventana, un notario puede aclimatar su hogar sin apenas más gasto que proveerle de un puñado de grapas o unos bolígrafos para chupar.
  2. Tráguese regularmente su orgullo. Se calcula que el orgullo puede contener hasta 200 calorías y, consumido con regularidad, apenas se percibe su lacerante amargor. Pruebe, por ejemplo, a discutir con un funcionario sobre una infracción urbanística para incrementar el aporte calórico hasta un 60 % más, o intente que sus hijos adolescentes recojan la habitación bajo amenazas para añadir un toque de bilis existencial al menú.
  3. Perfore el falso techo del baño para reutilizar las aguas fecales del vecino. Realizando una simple perforación en el bote sifónico de la planta superior, puede usted disponer de un flujo regular de agua para ducharse rápido u ofrecer originales cocktails de chocolate a sus visitas.
  4. Evite el trato con el resto de personas que vivan con usted. Una conversación o un intercambio de miradas genera un descenso significativo de sus valiosas reservas de lípidos. Mantenga las distancias cuando se cruce con sus familiares por el pasillo de casa o haga como si estuviera a sus cosas: al fin y al cabo, ellos compiten con usted en sobrevivir. ¿Realmente su abuela está sufriendo un ataque cardíaco o es una estratagema para robarle galletas? No se fíe. Son el enemigo.
  5. Simule un matrimonio trimestralmente. Haga como que va a casarse, reciba regalos de amigos, cambie de amistades y vuelva a anunciar su boda. En menos de un año podría acumular un importante botín y, como extra, el creciente rechazo social le evitará a usted acudir a las costosas celebraciones de los otros; en menos de 10 años, sufrirá un total ostracismo, el asco general, la reclusión, con lo cual el ahorro será prácticamente total. Tampoco hay mucho que ver ahí fuera.

En conclusión, si no ahorras es porque no quieres y te conformas con mantener ese talante de patético perdedor para despertar el cariño y recibir las lisonjas por parte del enigmático señor que atisba tu cuerpo flácido asomándose descaradamente entre las cortinas desde el piso de enfrente. Sabes que esta actitud, en el fondo, no te satisface eróticamente ni oculta tu delicada situación económica.

Nuevas travesuras de Augusto Espinardo

Como habrán comprobado ustedes, lisérgicos lectores, he tenido bastante desatendido este blog, pero no ha sido por motivos baladíes. Hace aproximadamente diez días me enzarcé en una necesaria pelea a puñetazos contra una pandilla de violentos agentes de la propiedad inmobiliaria quienes, durante una tranquila reunión de nuestro club de lectura del BOE, cuestionaron que Dios, en tanto que existiere, debería tributar el triple en proporcionalidad a su esencia como Santísima Trinidad. Comprenderán ustedes que la cuestión tiene la suficiente enjundia como para no pasarla por alto, considerando además que la exégesis y la presión fiscal constituyen la controversia más candente entre nuestros jóvenes. ¿Qué clase de ejemplo hubiera dado a las nuevas generaciones si me hubiera mostrado tibio ante tal afrenta?

Foto del típico agente de la propiedad inmobiliaria del levante español.

Gracias a mi excelente forma física (realizo no menos de 2 flexiones diarias) y a mis conocimientos magistrales en una mezcla libre de Kung Fu y jota andorreña que yo mismo he creado, salí indemne de aquella reyerta a excepción de una leve perforación del pulmón izquierdo y la pérdida total del riñón o el páncreas (ahora no lo recuerdo), mientra que mis adversarios salieron francamente despeinados. Por otro lado, el Día de la Madre también me ha tenido ocupado; aún sabiendo que representa una fiesta meramente comercial, me gusta aprovechar la señalada fecha para darme otra vuelta por las gasolineras comarcales con la renovada esperanza de acordarme en cuál de ellas abandoné a mi procreadora.

Retrato robot de mi madre realizado por mí.
Si la reconocen, dejen recado en la panadería de Carmen.

En conclusión, sólo he dispuesto de tiempo para deletrear correctamente mi nombre y actualizar el relato de Augusto Espinardo, agregando un par de nuevos episodios AQUÍ. Terminaré, no obstante, haciéndoos un llamamiento para que vayáis a votar en las elecciones generales que se celebrarán mañana o pasado: en nuestra mano está frenar el avance vergonzoso de los tomistas zurdos.

Se afeita la perilla y resulta ser una escobilla del váter

Ha ocurrido en Villafranca de los Barros, donde un señor decidió quitarse la barba que llevaba desde hacía 25 años, y ahora está como distinto, no parece él.

Fotografía reciente del sujeto, que presenta algunos rasgos no humanos.

Doña Arundina Gómez llora lastimosa en un rincón de su salita, sólo consoloda por sus 24 hijos y un ingeniero agrónomo que no tenía nada mejor que hacer esa tarde. Esta sencilla mujer cejijunta afectada por una indescriptible alitosis, jorobada y con un rugoso lunar en la zona púbica, ha visto desmoronarse su vida delante de sus ojos de un día para otro. “Nosotros somos gente normal, nos dedicamos al ganado, al campo, que es muy duro, y a la fusión fría de isótopos de selenio mediante un humilde reactor que tenemos en el sótano”, nos narra mientras realiza un trasplante de riñón al ministro de Hacienda, “Pero mi marido se empeñó en afeitarse la perilla para nuestras bodas de plata… Ay, dios mío, qué desgracia, qué desgracia”, murmura entre sollozos dando una voltereta que es merecedora de un 9’8 por varios jueces y la ovación del público.

Imagen del psiquiatra albaceteño que está llevando el caso.

La fatídica tarde de ayer, Don Milciades García, tras finalizar su rutinaria jornada como testeador de antibióticos experimentales, volvió a casa con la inamovible convicción de afeitarse la perilla, haciendo oídos sordos a sus compañeros de trabajo e incluso a su ginecólogo. “Tampoco creo que sea para tanto”, fueron las últimas palabras que pronunció antes de comenzar a rasurarse, según nos narra el único testigo presencial de aquel suceso: su mejor amigo, una zapatilla vieja. “Bien es verdad que nuestras relaciones sexuales han mejorado considerablemente”, nos explica Doña Arundina, “ahora tengo orgasmos más intensos sin necesidad de amputarme falanges, y también ha mejorado nuestro grado de comunicación… Bueno, también nuestra higiene corporal, y nuestra salud física y la estabilidad económica familiar… Pero yo añoro a mi marido mucho porque lo pone en este papel que usted me ha escrito y por la paga que recibía de asuntos sociales”. Me abraza desesperadamente buscando comprensión y calor humano, aunque aprovecha para robarme la cartera y medio kilo de cocaína pura que, casualmente, siempre suelo llevar encima. Toda esta situación me recuerda a aquella vez que me quedé encerrado en un ascensor con varios asesores financieros que me susurraron al oído varias secciones de la ley general tributaria eróticamente.

Imagen borrosa de un señor adormilado, no relacionada con el artículo pero fíjate.

Si bien un vecino insiste en que Don Milciades simplemente se marchó unos días al pueblo y que la escobilla del váter ya estaba ahí, sólo un desalmado no empatizaría con la tragedia que oscurece este hogar español, ya que nos recuerda que esto podría pasarnos a cualquiera, sin importar posición social, bandera o la marca de enjuague bucal que uses. Desde nuestra redacción hemos intentado contactar con el Vaticano para conocer su opinión teológica sobre este caso y sus repercusiones en el concepto católico de “matrimonio”; no obstante, el nuncio italiano ha preferido guardar silencio consciente de las implicaciones sociales del tema y por el hecho de que, literalmente, “ahora me pillas a tope con el vicio, gilipollas”. Personalmente, no volveré a usar una escobilla del váter sin besarla antes y dedicarle una larga mirada de afecto. Qué menos.

Cura abandona los hábitos al saber que los 10 mandamientos iban en serio.

Ha sucedido en la pedanía de Villarco Ríoseco; ayer mismo el párroco presentó su renuncia ante el nuncio entre risas.

Acceso principal a la pedanía, con el consistorio a la derecha

Don Edelmiro Briones llevaba impartiendo misa en el pueblo desde hacía más de 18 años, actividad que compaginaba con diversas obras benéficas como la promoción de un albergue para usuarios de Internet Explorer y una fábrica de supositorios con sabores. En el pueblo era muy querido por sus numerosos feligreses (3 ancianas y el cadáver de un turista valenciano), quienes, por su carácter pío y tímido, le habían asignado el cariñoso mote de “Valiente subnormal”. Pero todo este idílico paisaje se tornó sombrío tras la irrupción del obispo de Sigüenza, en visita protocolaria por la zona para beatificar medio kiwi y comprar tabaco. Durante la rutinaria reunión matutina de los dos eclesiásticos en la que intercambiaban burlonamente secretos de confesión, el obispo inquirió al párroco respecto a sus obligaciones con los 10 mandamientos bíblicos, a lo que éste respondió estallando en una sonora carcajada más una desafortunada imitación del sumo pontífice travestido.

Fotografía del obispo en el acto de toma de posesión de su cargo.

Tras casi 3 horas riéndose y diversos chascarrillos bastantes incómodos relativos a la Virgen María ante la severa mirada de desaprobación del obispo, Don Edelmiro comprendió que la cosa iba en serio, por lo que decidió subirse los pantalones y pedir a las prostitutas y al concejal de urbanismo que abandonaran el altar. “Todos hemos cometido pecadillos alguna vez en la vida”, nos relata el obispo, “Yo mismo en alguna ocasión he comido más de lo que la austeridad cristiana mandata o incluso me he excedido en el consumo de peyote, por eso siempre he disculpado a nuestro pastor Don Edelmiro a ojos de nuestro Señor. Pero, eso sí, los 10 mandamientos constituyen las reglas básicas de nuestro negocio, junto a los conocidos acuerdos con la mafia calabresa y el tratado ecuménico de no agresión a los negratas”, nos aclara el obispo mientras me bendice con el dedo que acaba de introducirse en el ano.

Imagen del patrón beatificado de la comarca, el perro de Santa Eulalia.

“Lo de gestionar el tráfico de estampitas de Lourdes para rayar farlopa o lo de santiguar abortos de las hijas putillas de la alta burguesía, eran los habituales menesteres religiosas que uno podía ejercer muy bien”, nos confiesa el párroco mientras continúa posando para la sesión fotográfica de Hustler, “Pero lo de los 10 mandamientos, ¡anda, no me jodas! ¿Estamos locos o qué?… ¿Quién se va a meter en esto con esas normas, gilipollas?”, pregunta al crucifijo sin dejar de reírse socarónamente. Le acompañamos hasta su humilde Maserati modelo Gibhli, y nos va desgajando sus planes de futuro. “Gracias a mi experiencia profesional en la Iglesia, ya he recibido varias ofertas como portero de macrodiscoteca en Ibiza, aunque no descarto retirarme a algún remoto convento y retomar allí mi carrera como espectacular vedette“, nos detalla tras escupirme en la cara. “Ya ves, dejo los hábitos para volver a los vicios”, grita haciendo el signo de las comillas ya desde dentro del maletero del coche. En el pueblo los muy devotos habitantes, incapaces de superar su ausencia, no han tardado en reemplazarle por la reproducción hiperrealística de un intestino grueso a escala humana.

Poesía y mocos

Esta semana he tenido el gran placer de volver a subir a un escenario y, extrañamente, en esta ocasión no ha sido durante una feria de monstruos circenses. Acompañándome de un gran amigo y mejor organismo multicelular no crustáceo que conozco, pude otra vez deleitar con poemas y música a un público entregado al poder cuasi narcotizante de mi declamación, a pesar de un defecto en el labio que me impide pronunciar las letras ere, eme y uve, y las vocales u y a, además de provocarme un incesante babeo viscoso. Los asistentes alcanzaron un grado orgiástico tal de unión con nuestro espectáculo lírico, que nos colmaron con toda clase de presentes e incluso menos de un 30% de los objetos lanzados resultaron cortantes. Una madre no dudó en ofrecernos su primogénito como ofrenda, detalle que declinamos al comprobar que era pelirrojo; el propio concejal de cultura trató de agasajarnos realizando un baile erótico sobre una barra metálica, pero sólo sirvió para confirmar que a partir de los 60 años la piel pierde gran parte de su propiedad deslizante. ¿Hacia dónde nos lleva la política actual del país si las nalgas de nuestros representantes bambolean flácidas?

Imagen del concejal al comenzar su danza sensual. Besa muy bien.

En contraposición a este breve intermedio de fama y gloria, caí gravemente enfermo aquejado de un fuerte constipado o ébola, todavía no se sabe bien, pendiente de los análisis que deben llegar a mediados del año 2032. Eso sí, he recibido los cariñosos cuidados de mi amada esposa, a quien no le tembló el pulso para abandonar rauda el hogar familiar porque, según sus propias sanantes palabras, “ya das bastante asco de normal”. No obstante, antes de marcharse me aplicó todo su saber en medicina tradicional, consistente en frotar sobre mi pecho varios manojos de ortigas y carcajear cada vez que yo tosía sangre.

Escenificación del momento en el que recibí la visita de mi padre durante mi agonía.

Aunque ya me encuentro mucho mejor, no negaré que las secuelas físicas son evidentes y, probablemente, este verano no conseguiré protagonizar la portada de la revista Men’s Health. En conclusión, querido lector, sólo me cabe invitarte a disfrutar la lectura sobre las andanzas de Augusto Espinardo, el Community Manger de Jesucristo, cuyos nuevos episodios nos deparan aventuras y malestar gastrointestinal como podéis comprobar AQUÍ.

Anciano deprimido tras saber que el sexo no se practica una única vez.

Agapito Fuenlabrada descubre en su nonagésimo cumpleaños que el coito se puede tener en más de 1 ocasión durante la vida.

Agapito, muy incómodo después de la noticia

En la tasca de la pequeña aldea vallisoletana de Medina del Glande no se habla de otro asunto más que lo acaecido al pobre Agapito días atrás, hasta el punto de que ya todos parecen haber olvidado la anterior polémica sobre los flirteos de doña Engracia con nuevos diseños del macramé y el BDSM post-marxista. “Este es un pueblo tranquilo donde nos gusta vivir en paz”, nos cuenta el dueño del bar, Don Alfonso Medrano, “A excepción de la gloriosa masacre contra un grupo de turistas británicos del pasado año, aquí buscamos la tranquilidad y el respeto… Ja, ja, cómo gritaban esos cerdos ingleses”, añade provocando la risa cómplice de los demás parroquianos. “La culpa de lo ocurrido con Agapito es de su nieto, que vino a pasar el cumpleaños y provocó esta conmoción que nos tiene algo indignados”, explica el alcalde de la pedanía, Don Paco Pertusa, “Somos personas de mente abierta y progresista, especialmente desde que recuperamos la Santa Inquisición hace 3 meses”, subraya mientras incendia una pira a la que han atado a varios veganos. “Lárgate, tontoelculo, o te cortamos el puto cuello, periodista de mierda”, me increpan varios vecinos, lo que me hace pensar que quizá no les ha resultado adulador que resalte su parecido con cromañones sifilíticos.

Oficina de turismo del pueblo, donde amablemente atendieron a uno de nuestros compañeros sin que hayamos vuelto a saber de él.

Encontramos por azar a Agapito en un banco de la plaza echando de comer pedazos del BOE a un animado grupo de palomas muertas. Aunque va desnudo y totalmente untado de salsa barbacoa, se le ve una anciano entrañable y sociable. “A mí, como a cualquier buen varón, siempre me ha gustao el sexo con mujeres o, en su defecto, con tableros de conglomerado”, murmura Agapito a la par que ejecuta un afable gesto invitándome a lamer la salsa rojiza que gotea desde su escroto. “Practiqué el coito a la temprana edad de 48 años”, continúa nuestro protagonista de dulce y viscosa piel, “Me lo pasé tan bien, tan bien, que me pensé que eso no se podía repetir, que se hacía una vez y yastá“. Agapito rompe a llorar roto de dolor y no puedo más que consolarle ofreciéndome en matrimonio.

Acogedora habitación de estilo rural que Agapito me ha ofrecido para pasar unos días mientras ultimamos la boda.

“Cuando mi nieto me contó la verdad, que resulta que se puede repetir en esto del sexo tantas veces como uno quiera, me provocó bastante contrariedad y la creciente certeza de haber sido un gilipollas toda mi vida”, nos narra Agapito desde el interior de un bidón, “Al final asumí la realidad con positividad y perdoné a mi nieto a quien destripé varias veces, porque yo, a parte de varias condenas por asesinatos colectivos y secuestro violentos, soy un ciudadano que cree en el aprendizaje interior y el amor entre los seres humanos”. Agapito se levanta, me coge en volandas hasta su masía, me lanza sobre la cama del dormitorio y cierra la puerta tras de sí. ¿Es esta la pasión romántica de la que se habla en las clásicas novelas decimonónicas? Yo digo que sí.