ArtNoir y tampax

Hoy ha sido un día especialmente extraño aunque sumamente productivo desde el punto de vista laboral: incluso el jefe comentó durante el café matutino la posibilidad de reconsiderar su decisión de sustituirme por una maceta de geranios; luego estalló a reír con tales temblores que no he conseguido ejecutarle la felación al ritmo establecido por convenio colectivo. Creo que en el fondo me admira.

Sin embargo, al llegar a casa mi pareja estaba especialmente alterada porque le había bajado la regla o porque uno de los niños lleva una semana sin aparecer, ahora no lo recuerdo. En un gesto de sintonía con los actuales tiempos de empatía hacia la igualdad de género, me he solidarizado con su malestar provocándome dolores similares a las molestias menstruales mediante la ingesta de varias galletas dietéticas de arroz. Al parecer ella no sólo ha despreciado mi sacrificio tachándolo de “otro claro ejemplo de imbecilidad supina”, sino que me ha afeado el hecho de llevar el escroto por fuera del pantalón. En un desesperado intento por mi parte para evitar una nueva discusión matrimonial, le he ofrecido elegir cualquier regalo por nuestro aniversario de bodas, a lo que ha respondido que llevamos divorciados 3 años y que, por favor, desaloje el bajo mueble de su cocina donde acostumbro a pernoctar.

Mujeres… Adorablemente caóticas e incomprensibles.

Imagen de los genitales femeninos durante el proceso de menstruación.

Todo apuntaba a que este miércoles terminaría siendo otro día rutinario salpicado de decepción, desencanto y desodorante, cuando he recibido la ilusionante noticia de que mis relatos teológicos vuelven a incluirse en la revista ArtNoir. Este obra reúne a un buen número de geniales autores, quienes destacan artísticamente gracias tanto a la originalidad de sus creaciones como a su singular capacidad de distinguir sus propias extremidades de las extremidades de otra persona, por más parecidas o cerca que éstas se hallen. Todo el mérito y consiguientes reclamaciones judiciales de semejante proyecto deben dirigirse a Rafa Marco, excelente persona, gran escritor y mejor stripper al ritmo de jotas aragonesas.

Foto profesional de Rafael Marco en su perfil de Linkedin.

En definitiva, queridos lectores, les conmino a suscribirse a la revista ArtNoir, que además es totalmente gratuita, precio insultante considerando la calidad que atesoran sus páginas y su emocionante acto suicida de publicitar emociones sin más ánimo que mantener viva la creatividad y los sueños. Qué sinsentido todo. Este próximo sábado saldrá a la luz digital el número 3, pero pueden ir recreándose con los dos números anteriores, que probablemente sean el 2 y el 1 si no me fallan mis cálculos. Por mi parte, he de retirarme a mis aposentos con la esperanza de que mi pareja no me descubra si vuelve de madrugada a la cocina.

Imagen de la revista donde se atisban fragmentos de mis “Evangelios apócrifos”.
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Se demanda a sí mismo por perjuicios en su propia vida

Ha ocurrido en el pequeño pueblo tejano de Almuñécar, donde un imbécil ha planteado un pleito sin precedentes contra sí mismo argumentando que ha arruinado su propia existencia de forma alevosa. Lo que hay que leer, joder.


Imagen de los juzgados norteamericanos donde se ha registrado la demanda

Jack Jackson Gutiérrez siempre se definió como un loser sin grandes aspiraciones, que subsistía de la beneficencia y de la grasa adherida detrás de la campana extractora de su asquerosa vivienda ubicada en el barrio del Bronx, Plaza del Carmen. Es un tipo que cae mal a simple vista. Dejando de lado mi faceta como periodista, os juro que yo le partía la cara, os lo digo así para quede claro desde un principio. “Tanto a lo largo de mi tierna infancia hasta mi adolescencia siempre me han ido las cosas de mal en peor, no terminé los estudios, no encontré trabajo porque caí en el consumo de fruta escarchada, tampoco encontré mujer que encajara con mis gustos sencillos como frotarme una alcachofa por la axila o acudir a los entierros disfrazado de orinal”, nos cuenta Jack, el muy idiota, con su boca que da asco verla.


Los padres de Jack , que declinaron opinar sobre su hijo. No me extraña porque es gilipollas.

El prestigioso despacho de abogados y aderezo de encurtidos, Cravath, Swaine & Botijo, está representando a Jack (el idiota) en este proceso judicial, que ya ha pasado la primera etapa al ser admitida la demanda a trámite en el condado de Caravaca de la Cruz. “Es un caso muy complejo”, nos explica su presidente y socio fundador, Michael Peralta, mientras marca a fuego a varios mejicanos de su plantación, “Desde un punto de vista legal no contamos con una base sólida, aunque la posibilidad de sacarle pasta a otro pringao me pone cachondo”, concluye atizándome rítmicamente los mofletes con su semierecto pene blanquecino durante media hora. A causa de los golpes me desmayo unos segundos; bajo mi estado de inconsciencia vuelvo a recrear esa pesadilla en el que un pedagogo me obliga a recitar al revés el abecedario delante de varios miembros de la RAE, quienes me arrojan puñados de altramuces resecos.


Foto familiar de los Jacksons durante la comunión de Jack (el tontaco)

“Después de reflexionar, comprendí que el único culpable de mi desastrosa situación biográfica no era este gobierno insolidario o el salvaje caos despiadado intrínseco a la apisonadora capitalista “, nos dice Jack gesticulando con sus aires de estúpido pretencioso de mierda, “Comprendí que el único culpable era yo mismo, por lo que decidí demandarme, me reclamo más de 120 dólares en concepto de daños materiales y menoscabo emocional”, añade con una sonrisa de cerdo satisfecho. Me contengo para no romperle en la cabeza el fregadero inoxidable que casualmente llevo bajo la chaqueta. “¿Te das cuenta, Jack, de que a fecha de hoy llevas gastados en el proceso judicial más de 60000 dólares y que, incluso ganando, te tocaría a ti indemnizarte a ti mismo”, le inquiero educadamente. “Mira, esto no es una cuestión de dinero, sino de resarcimiento moral y ético”, me responde con calma. Yo no puedo quitar los ojos de su nariz, porque tiene unos pelitos de esos negros pequeños y afilados asomando por la punta. Intento exponerle otros argumentos reflexivos con la ayuda de un hacha, pero me detienen mis compañeros, me sientan al suelo, me calman y luego trasladan sus respetos a Jack contundentemente usando un taladro, una picadora de carne y un diccionario ilustrado Sopena. No contengo mi risa al ver brotar su apestosa sangre a pesar de que está manchando una preciosa alfombra confeccionada a mano. Creo que todavía me queda un bono descuento de la tintorería. En cualquier caso, ha valido la pena.

Eutanasia y pistachos cerrados

Como habrán comprobado mis casi ochenta mil seguidores, estos días he abandonado un poco este blog, pero fue por motivos desgraciadamente luctuosos. Por un lado, tuve que tomar la dolorosa decisión de sacrificar al gato, desahuciado a causa de las terribles secuelas de un probable accidente de tráfico y la visión de una película musical para adolescentes. En casa hemos pasado una etapa lúgubre que incluso ha llevado a nuestro hijo de 6 años a no aplicar la dialéctica marxista durante la confección de figuras de plastilina.

Foto escolar de nuestro vástago, totalmente sumido en la depresión

Por otro lado, tuve que abandonar mis quehaceres matrimoniales varias noches para dedicarme a abrir un pistacho que, de una forma no explícita, me estaba retando con su cerrazón y silencio. Aunque mi pareja inicialmente no me apoyó en este reto, luego me ofreció su respaldo marchándose de casa con el profesor de bailes regionales para que me dedicara a esta labor olímpica en exclusividad. Se ha llevado además los ahorros de toda nuestra vida (5,21 €) para que no me distraigan los temas pueriles y pueda profundizar en el ascetismo. Por ahora me estoy alimentando chupando los cables del módem, aunque en momentos de desesperación incluso he valorado probar una galleta dietética de arroz.

Mi pareja, en una pose sumamente erótica, hace unos meses.

En compensación a este abandono, os he añadido otro capítulo del relato sobre Augusto Espinardo, el Community Manager de Jesucristo, que podéis leer pinchando AQUÍ y que, sinceramente, espero que os ayude a situaros ante vuestras íntimas dudas teológicas respecto a los pelillos de las orejas. Por mi parte, seguiré valorando la posibilidad de salir del armario de la cocina donde llevo 2 semanas encerrado, esperando que se marchen los propietarios de la vivienda. ¿Es esto una vida plena? Yo digo SÍ.

Matrimonio descubre que no se conocen de nada tras apagar la tele.

Sucedió anoche en Alcudia de Monteagudo. Los vecinos se alertaron al oír gritos de la pareja no coincidentes con una normal bronca de mutuo asco rutinario.

Fotografía de Rodolfo Villaescusa, sargento asignado en el caso.

Lourdes Vizcaya y Apolinario Sandoval llevan casados casi 8 años, poseen hasta 5 hijos y vivían risueños en un humilde pero acogedor piso situado junto al depósito de pesticidas de la cooperativa agrícola y psicotrópica. “Al parecer, nosotros éramos una pareja normal como muchas otras en el pueblo o en España”, nos cuenta él mientras se inyecta peyote, “Teníamos nuestras rachas malas, muchas más peores e incluso conatos de autodestrucción suicida porque yo me doy mucho asco, ¿sabe?, mucho asco…” Lourdes intenta, sin éxito, tranquilizar a su marido lanzándole el horno. “Un día nos pusimos el Nerflich ése y empezamos a ver series”, continúa ella mientras se afeita, “Después de ver una, seguía otra, luego otra… Yo no sé el tiempo que estuvimos viendo series, menos mal que los niños ya tienen una edad en que se valen solos”, suspira sin dejar de empujar con un palo el cuerpo frío de uno de ellos tirado en la cuna.

Retrato del padre de Lourdes que corona el salón de la vivienda

Quiso la fortuna y los escasos recursos económicos de esta familia que anoche cortaran el suministro de luz a la vivienda, interrumpiendo así felizmente la emisión televisiva y el suministro de oxígeno a su anciano suegro, quien llevaba meses peleando contra las secuelas de una complicada operación de implante mamario. Total para nada. “El fallecimiento de mi suegro fue un duro golpe para nosotros, sobre todo porque el camión de la basura que recoge mobiliario sólo pasa los jueves y estamos a sábado”, nos narra Apolinario inexplicablemente escondido detrás del bidé. “Por culpa de habernos tragado tantas series y quizá un poco también por el consumo ininterrumpido de diversas drogas, nos habíamos olvidado como matrimonio, nos eramos extraños, nos asustamos…”, detalla Lourdes a la pared ejecutando un complicado paso de breakdance con maracas.

Las dos preciosas mascotas de la familia, Trosky y Schoppenhauer.

“Nos queda siempre la compañía de nuestras mascotas”, cuenta
Apolinario desde dentro del inodoro , “aunque son bastante tímidas… ¡Trosky, Schoppe… Venid a saludar a estos señores!… Siempre están en la cocina…” Le pido que deje de llamarlas. “Que no, ya verá… ¡Trosky, Schoppe, venid por favor!… No me hagáis esto… ¿También os doy asco a vosotros, eh?… Por favor, venid, por favor…” Milagrosamente las dos mascotas llegan volando como arrojadas por alguien y Apolinario las acaricia de forma compulsiva e indudablemente sexual. Lourdes sale de la cocina con mirada esquiva comiéndose un bocadillo de calamares y Diazepán rebozado. “Estamos pensando en apuntarnos a una terapia de pareja para reaprender a conocernos, ahora estamos viviendo un segundo noviazgo, descubriéndonos como personas o geranios, todavía no está claro esto”, nos anuncia Apolinario antes de saltar por la ventana. Dado que es una primera planta, no parece haberse dañado aunque se hace el muerto, ocasión que aprovechan varios curiosos para despojarle de su ropa interior.

Desde este periódico concertamos una entrevista con el presidente del Colegio de Psicología y Quiromancia de Albatera para conocer su opinión clínica sobre este caso, pero nos equivocamos de tren y acabamos en Ciudad Juárez. Si alguien está leyendo esto, avisad a mi mujer de que no me espere para cenar hoy ni posiblemente todo este semestre.

Chascarrillos teológicos de Augusto Espinardo

Hoy ha sido complicado a causa del debate parlamentario sobre la cuestión presupuestaria, el futuro incierto abierto por la previsible convocatoria de elecciones generales y la posibilidad de que, en realidad, yo no sea la cumbre de la perfección física masculina de las última tres décadas. Este último punto todavía no se ha dilucidado, pero sigo investigando.

Reciente fotografía de Scarlett Johansson o el ex-presidente popular Hernández Mancha

Por otro lado, además tenemos el crujiente asunto del movimiento independentista catalán que (seamos sinceros) a todos empieza a cansarnos, en tanto que está afectando de lleno al fluctuante precio de los puerros, por más que los CDR quieran ocultarlo maliciosamente.

Frente a semejante panorama, poco nos queda a los delicados espíritus humanistas que todavía creemos en la igualdad de las personas, el respeto por los animales e incluso por las mujeres. No obstante, no debemos dejarnos vencer bajo la presión de un futuro incierto en el que cada vez tiene menos cabida la reivindicación utópica que, históricamente, han perseguido las almas sensibles: Que nos dejen tranquilos en pijama.

Foto de otra típica familia implicada en el tráfico de órganos en Guatemala.

En síntesis, os recomiendo encarecidamente que os refugiéis en la lectura de las tropelías de Augusto Espinardo, de quien hoy tenemos unos nuevos capítulos sobre su azaroso devenir trashumando por el submundo de la religión y otros esteróides, tal como se detalla AQUÍ.

No te metas eso en la boca que te va a sentar mal. – Marie Curie a su marido mientras guardaban unas muestras de polonio.

Sentencia histórica: partido de derechas deberá adaptarse a socio zurdo.

El Tribunal Europeo de Caudete da la razón a un demandante afectado de zurdez, por lo que un partido de derechas se verá obligado a reformar su ideología para que sea accesible por la izquierda.

Imagen del albaceteño Robert Fuentefría, tras salir victorioso del juicio.

En una humilde casa de aperos sita en la estepa manchega nos recibe el famoso abogado y sexador de pollos William Hamilton, quien saltó a la fama tras abandonar su prestigioso bufete neoyorquino para defender en su pleito judicial a Robert Fuentefría. “Hay casos en los que un defensor de la ley debe dejar de lado sus ambiciones económicas y ponerse al frente de la justicia humana”, nos relata William lamiendo desesperadamente dos rábanos. Han sido casi 10 años de sentencias en distintas instancias hasta que, por fin, se ha emitido la última ante la que no cabe recurso, dando la razón a un hombre angustiado por la incomprensión de la agrupación política Centro Democrático Nazi de Esteticién en Cercedilla (R.J.T.W. en sus siglas arapahoes).

Nuevo despacho del abogado que, generosamente, le ha cedido su cliente.

“En mi familia siempre hemos sentido simpatía por los partidos conservadores, pero sin radicalismo: aquí sólo pegamos a los negros y a los retrasados durante las fiestas de la patrona”, nos relata Robert mientras me tatúa una esvástica en la frente, “Así que me afilié al partido del pueblo durante los sacrificios humanos del solsticio a la diosa Urartu. Pero luego pronto sentí su rechazo… No eran los comprensivos ciudadanos que podría parecer por su elegante nacismo”. Robert rompe a llorar y William trata de consolarle, pero desiste dada la escasa longitud de la cadena a la que está atado y su avanzado estado de gestación.

Robert descubrió que todas sus inquietudes ideológicas de zurdo chocaban contra el muro de una inamovible derecha. “Yo no quería demandarles, lo intenté por las buenas al principio exponiendo con apabullantes argumentos mis limitaciones físicas. A ellos todo les parecía una tontería y estaban más preocupados en apagar el incendio de su sede”, confiesa Robert sin dejar de pelar ajos disfrazado de Raffaela Carrá.

Eleuterio Blasco, actual presidente del partido conservador de Cercedilla.

“Para mí, como abogado, ganar su caso me ha abierto grandes oportunidades profesionales como limpiar los baños de la estación de autobuses o incluso optar a una plaza como stripper en el Senado”, nos cuenta orgulloso William tras romper aguas. Corto el cordón umbilical rápidamente, intento proteger al bebé, pero en un descuido ya ha sido robado por un militante de Podemos que lo deglute en pocos segundos.

En definitiva, no olvidemos que esta sentencia podría generar una revolucionaria jurisprudencia o pasar desapercibida, según vaya la cosa. El propio Partido Popular está valorando ajustar su discurso hacia postulados leninistas o poner tazas para zurdos, lo que implique menos presupuesto.

Empresario autónomo se suicida tras pasarse al comunismo.

Sucedió ayer en Robledillos de Gata. El cadáver apareció con claros signos de haber sufrido la lectura de El Capital. El alcalde ha decretado 2 días de rebajas.

Foto: unidad de investigación de la Guardia Civil encargada del caso

El cuerpo con escasa vida de Hermenegildo Briones, un pequeño empresario dedicado a la reparación de puzzles, fue hallado de madrugada por su mujer en su despacho ubicado junto a un rincón del garaje de su propia casa. “No me preocupé mucho por su desaparición porque nunca le quise y porque solía volver siempre muy tarde, él pasaba días trabajando obsesivamente en la reconstrucción de un puzzle de 1000 piezas que estaba hecho pedazos”, nos relata su ahora viuda, Gertrudis del Socorro, tras probarse diversa lencería de encaje. Hermenegildo, como tantos otros autónomos de este país y de Cataluña, montó su negocio con mucha ilusión y esfuerzo hace apenas 3 años, cuando descubrió la gran cantidad de puzzles que vienen fraccionados en pequeños trozos. “Al principio empezó con puzzles de hasta 50 piezas, tardaba casi 3 meses en arreglarlos y apenas nos daba dinero, pero luego se fue animando y podía acabar un puzzle de 100 piezas en sólo una semana, llegando a ganar hasta 15 euros al mes o nada. Vivíamos muy bien, la verdad”.

Tienda donde se veía obligado a comprar Hermenegildo en su época de miseria

Sin embargo, el rápido enriquecimiento arrastró a Hermenegildo a un alocado desenfreno de lujo y superficialidad. “El dinero le cegó. Era otra persona. Un día, delante de nuestros hijos, incluso llegó a comerse los altramuces pelándolos antes-… ¡Delante de nuestros hijos!”, nos confiesa Gertrudis que estalla a llorar avergonzada mientras suena la banda sonora de “Nueve semanas y media”. Por ironías de la vida, de esa pomposidad, boato y fasto, Hermenegildo pasó a una etapa ascética que le llevó a la muerte y, posteriormente, incluso a no acudir a eventos públicos.

“Empezó a frecuentar círculos terroristas como la Asociación Vallisoletana de Amigos del Leninismo y la Petanca, también se vestía de forma extraña y ya, por ejemplo, no llevaba los calzoncillos por fuera de los pantalones”, nos informa un vecino que prefiere mantener el anonimato por miedo a represalias de los mormones. “Aparecía por las sesiones del pleno del ayuntamiento a gritar consignas contra el capitalismo y las mayas de licra, arrojando panfletos a favor de un reparto justo de los medios de producción de alcachofas… Se ganó muchas enemistades en el Club de Lectura”, nos detalla el alcalde del pueblo antes de sodomizar a un emú.

Imagen del arma utilizada en el crimen , probablemente adquirida en el mercado editorial

La rápida radicalización de Hermenegildo en los últimos días se intensificó cuando, siguiendo la lógica marxista, decidió aniquilar la burguesía capitalista opresora. “Claro, como él mismo era clase explotadora de él mismo, y por aquí cerca, la verdad, más empresarios no hay o le pillaban muy lejos, por comodidad y eficiencia decidió aniquilarse a sí mismo, porque, como toda su familia, en el fondo era muy vago…”, nos explica su mujer con un megáfono, “A mí me parece que fue un gesto sumamente poético… e imbécil, bastante imbécil también.” Su fallecimiento no sólo deja una viuda que ahora se me insinúa eróticamente, sino también 2 huérfanos que recientemente habían adquirido en una oferta. Desde este periódico hemos tratado de contactar con el Comunismo, pero, en un gesto típico de estos regímenes autoritarios, no dispone de teléfono móvil.

Curso de filosofía lowcost sin aceite de palma.

Animado por mis padres y mi pediatra, he decido abrir una nueva sección en este exitoso blog que, a fecha de hoy, me ha revertido innumerables beneficios económicos hasta el punto de plantearme la posibilidad de adquirir 2 rollos de papel higiénico para pasar el año o incluso consumir alimentos todavía no en estado avanzado de putrefacción.

Foto reciente mía donde se hace patente mi lujoso tren de vida.

Siempre atento a las demandas de mi target comercial (adolescentes entre 40 a 65 años y el poderoso sector de ropa textil para mascotas), he inaugurado el curso “Contradicción a la filosofía”. En entregas semanales cada 21’32 días intentaré desentrañar con exquisito rigor toda la complejidad de la ciencia del conocimiento, desde sus orígenes hace un montonazo de años hasta la actualidad o incluso más tarde.

Alejándome de la pomposidad académica, usaré un lenguaje comprensible, efectos especiales y tórridas escenas de sexo con profesores de autoescuela. No obstante, advierto que determinadas materias pueden requerir de cierto esfuerzo por parte de mis seguidores, a quienes recomiendo previamente echar un rápido vistazo a esta obra esencial de la filosofía para aumentar sus capacidades de comprensión.

En conclusión, tienes a tu disposición una oportunidad única para ampliar tus conocimientos en temas tan candentes en las tertulias televisivas como el No-Ser-En-Sí y la insoportable levedad de ciertos aparatos adquiridos en comercios chinos. Al final del curso, tus más personales preguntas existenciales quedarán resueltas, podrás enfrentarte a tu día a día con renovada seguridad y seguir fracasando, sí, pero con una estúpida sonrisa que pondrá nerviosos a tus crecientes enemigos. Pasen y lean: AQUÍ.

Se encuentra a sí mismo para pagar el alquiler a medias.

Ha ocurrido en Madrid, donde un joven con contrato precario, gracias a la filosofía y la meditación consigue ahora llegar a fin de mes duplicando sus ingresos.

Ambrosio Sigüenza, un treintañero barcelonés que huyó hace 3 años de Cataluña tras normalizarse el consumo de quinoa, nos recibe con una gran sonrisa y desnudo en su humilde piso sito en el barrio de Vallecas. Trabaja como becario en una importante empresa internacional dedicada a la exportación de pelo de barba para hipsters, ganando menos de 3000 Euros al mes. “Con ese salario apenas me llegaba para subsistir, ya que casi todo se me iba en costearme una vivienda y en embadurnarme el cuerpo con colorante alimentario, como les ocurre a todos los de mi generación”, nos explica mientras se masajea las nalgas a 3 centímetros de la cámara.

Ambrosio ha optado por un estilo casual y cálido para decorar su piso.

Acuciado por las deudas económicas, la temporalidad laboral y un ventrículo de Benidorm que se había enamorado perdídamente de su axila izquierda, Ambrosio decidió dar un vuelco radical a su vida acercándose a los ambientes espirituales y filosóficos que caracterizan los bajos fondos de las grandes urbes. “Aunque no me he llevado nunca muy bien con mis padres por no pronunciar bien la hache aspirada, me apoyaron desde el principio con tal de que no les volviera a llamar”, nos detalla visiblemente emocionado mientras le depilo el bello púbico. “Gracias a las lecturas de Schopenhauher, Platón y Teresa de Calcuta no sólo me hallé mi yo interior sino también un extraño bulto sebáceo en el intestino grueso”, nos cuenta sin dejar de proyectar gotelé sobre un gato.

Teresiña, la tímida casera de Ambrosio, la cual prefirió no intervenir durante la entrevista.

“Estuve casi 6 meses seguidos, 24 horas al día, leyendo y leyendo todo lo que caía en mis manos sobre el Ser, la Nada, la Gnosis, el Demiurgo o la aerofagia, pero no encontraba mi yo interior, hasta que finalmente un señor muy amable de Cáceres me dió las indicaciones y resulta que estaba aquí al lado”, nos relata Ambrosio usando marionetas. Desde entonces, comparte piso con su yo interior, quien además de darle conversación, cuidarle y lavarle los calzoncillos, aporta la mitad de todos los gastos corrientes. “Por fin puedo ahorrar para comprarme suficiente gasolina con la que pegarme fuego”, murmura Ambrosio mirándonos fijamente a los ojos. Luego nos sirve un refrigerio consistente en una cáscara de plátano, varias chinchetas y un vaso lleno de líquido refrigerante. Se nota el sabor de la cocina casera, si bien algo pasado de sal para mi gusto.

Imagen del yo interior de Anselmo lavándose sus deseables axilas en el baño

“He estado muy solo mucho tiempo, agradezco mucho la compañía de mi yo interior, mucho mejor que esas voces… ¿Las oís? ¿oís las voces?… Tenemos nuestras malas rachas como cualquier pareja, especialmente cuando pasa la noche en vela a los pies de mi cama. Creo que me quiere matar. Sacadme de aquí, por favor…” Nos despedimos de Anselmo quien, jocoso, nos confiesa que realmente no ha sido él sino su yo interior quien nos ha concedido la entrevista. Luego se pone a bailar con su casera por el descansillo una canción de Torrebruno. Sin duda, su vida constituye un claro modelo de superación y auto-emprendimiento del que deberían tomar ejemplo las actuales generaciones, mal acostumbradas al ocio y al victimismo. Este periodista que os escribe se siente un privilegiado por haber compartido con él su hospitalidad y haber disfrutado de la proximidad de sus tersas y jugosas axilas.